Personajes

Entretelones y convulsiones históricas

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enero 1, 2014

A fines de la década del cincuenta, el gobierno de Luis Somoza, nombró director del INCEI (Instituto de Comercio Exterior e Interior) a César Francisco Guerra Lupone (1917 – 2014); permaneció en el puesto durante la administración de René Shick y al principio del sucesor de la dinastía, Anastasio Somoza. César Guerra era liberal, su padre, Mariano Guerra Camacho, estuvo al lado de José Santos Zelaya, cuando el liberalismo representaba oportunidad de cambio y progreso. Mariano era hijo de Benjamín Guerra Bellarte, conservador, exministro de Relaciones Exteriores y de Instrucción Pública del gobierno de Roberto Sacasa a quien le renunció inconforme por lo que consideró la sucesión anticonstitucional del último gobernante conservador derrocado por la revolución liberal (1893) en la que se participó Mariano, hermano de padre de José Zacarías Guerra Rivas (1859 – 1914), agricultor, comerciante y prestamista, un misterioso hombre solitario y huraño, tildado de tacaño, quien al morir hace un siglo (5/5/1914), dejó su herencia a los huérfanos para ser reconocido después como un filántropo ejemplar.

Poco después del inicio del primer periodo de gobierno de Anastasio Somoza, Guerra renunció, cuenta que, estando en su oficina junto a tres funcionarios, el General, impulsivamente, le pegó una cachetada a uno de los ministros presentes, quien, sin decir palabra, bajó sumiso la cabeza. César pensó, “si este jodido me hace eso, le voy a regresar un vergazo aunque después me mate, por eso mejor tengo que irme antes”. A los pocos meses, sumado a contradicciones sobre asuntos agrarios, el pago de granos a los productores y la instalación de graneros de acopio, puso su renuncia (1965). Esto no le gustó a Somoza. Trabajando en la empresa privada vivió con temor que el gobernante se desquitara. Dice César que Luis Somoza solía afirmar: “Tacho todo lo quiere resolver con la Guardia”.

César Guerra murió en Houston a los 97 años el 28 de febrero recién pasado.  Unos meses antes, el 17 de agosto (2013), conversamos con este legendario hombre, con lucidez y humor, para conocer sobre Zacarías Guerra, hermano de su padre, en la preparación de la novela Manantial presentada el 12 de noviembre de 2013 en el Hogar que lleva su nombre y que recrea la vida posible del misterioso personaje en ocasión del centenario de su muerte.

Comentando diversos acontecimientos de la vida política, recordó un incidente que es parte de la convulsionada historia nacional. A fines de 1978, José León Sandino, embajador de Nicaragua en República Dominicana, junto al contraalmirante dominicano de apellido Jiménez, un guatemalteco y un norteamericano,   vinieron a Nicaragua para contactar a un grupo de militares de la Guardia Nacional que estuvieran dispuestos a dar golpe de Estado a Somoza.  Por su relación de amistad con Sandino, lo buscaron para enlazar, entre otros, a su hermano el general Benjamín Guerra quien laboraba en radiocomunicaciones y tenía agradecimiento al gobernante porque, cuando fue expulsado de Guatemala (1942) por Ubico, Tacho viejo, lo recibió y empleó en la Guardia. César, conociendo su fidelidad, no vio la menor posibilidad que accediera a tal propósito y que más bien pondría en evidencia la peligrosa maniobra. En casa de César se realizaron varias reuniones entre ellas una con el Cptan. Sandino, jefe de la policía de tránsito y sobrino del embajador, quien escuchó con interés la propuesta, pero no se comprometió a responder de inmediato; a los pocos días, pidió olvidar el asunto por el riesgo que implicaba. Los militares abordados, aunque coincidían en la necesidad de quitar a Somoza, guardaron silencio, tuvieron miedo, no se atrevieron a contactar a nadie; la propuesta que desde afuera promovía Estados Unidos, no prosperó.

Humberto Ortega (Arias, Pilar; Nicaragua: Revolución; relatos de combatientes del frente sandinista, 1980) afirma: “en octubre de 1977 el imperialismo yanqui tuvo la oportunidad de hacer una maniobra fuerte, y estuvo prácticamente a punto de hacerla después de la acción de la casa de Chema Castillo… /… Pensaban hacer un rejuego con la burguesía, quitar al dictador, y dejar lo que llamamos un somocismo sin Somoza”. Según Sergio Ramírez, después de la insurrección de septiembre (1978), “al grupo de los Doce se le orientó entrar en el proceso de mediación después que la Guardia Nacional recuperó Estelí… /… fue en ese momento que el Departamento de Estado decidió deshacerse de Somoza pero conservar fundamentalmente al somocismo, en alianza con algún tipo de fuerzas tradicionales que estaban en ese momento en la oposición cívica”.

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FRANCISCO JAVIER BAUTISTA LARA
Managua, Nicaragua

Comparto referencias de mis libros y escritos diversos sobre seguridad, policía, literatura, asuntos sociales y económicos, como contribución a la sociedad. La primera versión de esta web fue obsequio de mi querido hijo Juan José Bautista De León en 2006. Él se anticipó a mí y partió el 1 de enero de 2016. Trataré de conservar con amor, y en su memoria, este espacio, porque fue parte de su dedicación profesional y muestra de afecto. Le agradezco su interés y apoyo en ayudarme a compartir.

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