A mis hijos
Cuando viajaba y viajo,
saliendo y regresando,
en las mañanas, muy temprano,
con los primeros resplandores,
escurriéndome entre el sereno
que respiro y el picoteo de aves
cambiando de árboles su nido,
surcando libres el campo abierto:
llegaba sigiloso a tu puerta,
rotaba la cerradura y abría,
entraba de prisa acercándome
en la penumbra donde dormías,
al borde del…