Por eso ser sincero es ser potente.
De desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye d`ella.
Rubén Darío
Sandino fue constante, disciplinado, acucioso, consistente y congruente, incisivo y franco, directo y consecuente, enérgico pero capaz de mantener la serenidad, respetuoso…